Santa Criz de Eslava
Civitas de Santa Criz de Eslava

El foro imperial

Como en todas las ciudades del entorno –la Iluberis de Lumbier o la que hubo en Fillera de Sos del Rey Católico/Sangüesa, por ejemplo– fue el ascenso al trono imperial del emperador Augusto el que cambió la faz y el aspecto de la ciudad de Santa Criz. Ésta no sólo abandonó su posición encaramada en el alto sino que buscó el valle hacia el sur, hacia los pies de las estribaciones de la sierra de Zaldinaga. La ubicación de la ciudad al pie de la vía denominada Iacca (Jaca)-Vareia (Logroño) haría posible que, en esa ampliación, el caserío y la planificación urbanas adoptasen un aspecto netamente romano.

El foro imperial

El principal edificio público incorporado en este momento clave fue el foro, una gran plaza abierta edificada sobre una amplia terraza del cerro y una serie de estructuras a dos niveles, en criptopórtico, que constituyen un extraordinario ejemplo de la arquitectura pública romana en la región. La parte meridional de la plaza debió albergar la basílica, un edificio administrativo y judicial con dos naves, profusamente decorado con columnas y numerosos capiteles pero erigida sobre una sustrucción a cota inferior y levantada conforme a la técnica del criptopórtico. Lo excavado, pues, en esta zona, constituye sólo una tercera parte del total de la plaza que, en su momento de mayor esplendor, mostraría orgullosa su arquitectura a los viajeros que transitaban por la citada vía.

En el exterior del criptopórtico, y en diversos momentos, se añadieron una serie de recintos o de locales que acaso cumplirían la función de tabernae y en sus dos extremos dos crujías permitirían el acceso a la parte alta, de plaza a cielo abierto, del foro.

El foro imperial de Santa Criz

Este edificio, en uso entre finales del siglo I a. C. y los comienzos del siglo III d. C., ha aportado una muy notable colección de decoración arquitectónica que incluye basas, capiteles y fustes de distinto tipo, así como de estatuaria en mármol que, junto con algunas inscripciones, evidencia la temprana pujanza de la ciuitas y la implicación en su desarrollo de la elite local con familias como las de los Valerii, Cornelii y, acaso, Calpurnii, todas bien documentadas en el repertorio de inscripciones procedentes de la ciudad, uno de los más generosos de la región.

Restos del foro imperial